Miro mi reloj y pienso que tú también lo podrías estar mirando, los mismos minutos, la misma lluvia, la misma luna y sonrió, porque nos gustan las noches así, la vemos en distintos horarios pero no es otra luz, es la misma, me gusta pensar que coincidimos en el mismo espacio, en el mismo tiempo, que nos hemos encontrado y que nunca podremos alejarnos.