La locura, quien pretendía encontrarlo, tomó una rama y movió la rosa.
Así fue que una espina lastimó sus ojos y desde ese entonces
el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña para tapar su culpa.
La locura, quien pretendía encontrarlo, tomó una rama y movió la rosa.
Así fue que una espina lastimó sus ojos y desde ese entonces
el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña para tapar su culpa.