No sé porqué me guardé las palabras, porqué escondí los besos y reprimí las caricias que en mí despertabas. Mis labios sellados no dijeron nada, los te amo se ahogaron en mi garganta y fue muriendo el sentimiento que en ti despertaba así, la indiferencia fue apropiándose de cada momento y aunque hoy me duele el alma por cada caricia no entregada, por cada abrazo perdido en el abismo de la desesperanza, escribo estas letras con humilde sinceridad y la ilusión de que tus ojos me vuelvan a mirar y entregarme en tus brazos para no separarnos jamás.