Fue una mirada, un frenesí de besos,
una lujuria de sentimientos.
Fue un instante sin fin,
sin tiempo para soñar.
Y entonces despertamos, y seguimos amándonos.
Te contaré deseos en tus labios,
el placer será mi arma para soñar,
recorreré tu alma
y secuestraré tu amor.
No habrá rescate:
sólo la pasión.
El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan
demasiado rápido para aquellos que temen
demasiado largo para aquellos que sufren
demasiado corto para ...
Qué Dios nos de la sabiduría
para descubrir lo correcto,
la voluntad para elegirlo y
la fuerza para hacer que perdure
los sueños nunca desaparecen ...
Eres libre de tus actos, pero no de sus consecuencias
El peor castigo de un mentiroso
no es que no se le crean ...