Soledad


Marco se ha marchado para no volver,
el tren de la mañana llega ya sin él,
es sólo un corazón con alma de metal,
en esa niebla gris que envuelve la ciudad
su banco está vacío

Marco sigue en mí,
le siento respirar, pienso que sigue aquí,
ni la distancia enorme puede dividir
dos corazones y un solo latir.

Quizá si tú piensas en mí,si a nadie tú quieres hablar,
si tú te escondes como yo si huyes de todo y si te vas,
pronto a la cama sin cenar,si aprietas fuerte contra tí
la almohada y te echas a llorar si tú no sabes cuanto mal
te hará la soledad.

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