No tener miedo a nadie


Aquel que se arrodilla ante Dios puede enfrentarse a cualquier persona. Enfrentar es poner una cosa o a una persona frente a otra. Arrodillarse es ponerse con las rodillas apoyadas en el suelo y el resto del cuerpo en posición vertical, de modo que el peso del cuerpo descansa sobre ellas.

aquel

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