No dejabas de Mirar


No dejabas de mirar, estabas sola,
completamente bella y sensual.
algo me arrastró hacia ti, como una ola,
y fui y te dije “Hola ¿Qué tal?”

Esa noche entre tus brazos, caí en la trampa,
cazaste al aprendiz de seductor
y me diste de comer sobre tu palma,
haciéndome tu humilde servidor.

Amiga, hay que ver cómo es el amor,
que vuela a quien lo toma, gavilán o paloma.
Pobre tonto, ingenuo charlatán,
que fui paloma por querer ser gavilán.
Amiga, hay que ver como es el amor
que vuela a quien lo toma, gavilán o paloma.

Fui bajando lentamente tu vestido
y tú no me dejaste ni hablar.
Solamente suspirabas “Te necesito,
abrázame más fuerte, más”.

Al mirarte me sentí desengañado.,
sólo me dio frío tu calor.
Lentamente te solté de entre mis brazos
y dije “Estate quieta, por favor”.

 

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